Ella fue / ella fue un gigante ciego / ella fue / ella fue un sillón de pelos / un sin fin de pelos que peinar / que peinar / entendiendo el miedo / el consuelo / ella fue un cóctel de estrellas / un sinfín de estrellas que apagar. / Cortarte en la mitad / molerte o fracasar / liquarte y recordar que probarte puede ser no siempre igual / dulce hasta el final / huye por la huella del sol. / Tú eres rabia, sangre y viernes que cargar. / Tú vísteme con crímenes / curando el karma que viene en ti / recibir tu cuerpo en mi / en mi.
Ella Fue - Jirafa Ardiendo
Si, debo aceptarlo, soy una adolescente normal, la que se deja influenciar bastante por su medio y una de las cosas que esto trae es el consumo de estupefacientes. si, me gustan las drogas, quizas es algo genético, pero eso no viene al caso.
Hoy no quiero hablarles de marihuana ni de anfetaminas ni de prozac, sino que de una que es más intima, casi igual de virtual que las drogas de las que me provee I-Doser. Se trata de Wintux, Thunder, Ignacio Hidalgo, o como quieran llamarlo.
Yo como adolescente normal del siglo XXI, paso una buena parte de mi vida pegada al frente del monitor del computador, lo que hace que me relacione mucho con gente en foros, messenger, fotolog, facebook, etc. En una de esas aventuras por la inet me lo topé, hablando de Pink Floyd en un topic de esos "que estás escuchando?" (aunque desde antes lo "conocía" porque habia dicho que se iba a Coquimbo de vacaciones. Yo odio a Coquimbo, quizas por eso me quedó grabado). En fin, la cosa es que por esas casualidades de la vida y esos agrados momentaneos que normalmente quedan en un contacto más de tu lista (pero en este caso no fue asi), lo agregué.
Nuestra relación fue fluida por un factor muy importante: Ignacio, o Nasho, como le digo yo, vive exactamente a 9 cuadras de mi hogar. Compartimos historias de barrio, o de momentos y lugares que marcaron nuestra infancia Conchalina.
Luego comenzaron las conversaciones profundisisisisisimas y reiterativas que nos destacan. Cada una de ellas es una dosis, unas más grandes que otras, claro. Tambien he tenido sobredosis que me dejan en estado de shock, y comas, de los cuales he podido salir ilesa. Estas dosis son diarias. Absolutamente todos los dias me inyecto una dosis, las cuales han acumulado aproximadamente 16 MB de conversación. si, porque, a pesar de vivir tan cerca, solo lo he visto en persona dos veces.
Nacho es una droga, una de esas que en vez de volarte te aterriza y te aferra a su realidad, porque la mia es totalmente diferente. Lo quiero, lo quiero tanto. Pensar que hoy hablamos solo para saber como estaba él (ya que está en toma) y sobre la recuperación de su clase de preu me pone como en estado de abstinencia, como que algo me hace falta y eso me desespera.
Ojala que esté bien, que no tenga frio, que se entretenga mucho con sus compañeros y que luche hasta el final, ya que es lo más importante. Ojala que esa situacion no le afecte tanto, ya que aunque el Nasho sea solo un ente cibernético, creo notarlo afectado a veces, cuando me lo permite. Estos serían como mis momentos de climax con las dosis.
(Manifiesto de una Nashodependiente, sin interés alguno de recuperarse)
(Todos sabemos que el cariño nunca es totalmente recíproco, pero no me importa.)
